Vol. Cooperantes

“Ser voluntario, una revolución interior”

“Ser voluntario, una revolución interior”

Los motores que nos mueven se caracterizan por las ganas de vivir, de un bienestar común.

Si intentamos desmontar esos motores obtenemos 10 piezas clave, los motivos de porqué hacemos lo que hacemos:

  1. Todos tenemos diferentes gustos, finalidades, preferencias, etc. Pero el voluntario tiene una sed de “cambio”. Cambio a lo que hay, lo que se viene y no estamos conformes. Queremos ayudar y aportar un grano de arena para demostrar que si se puede.
  2. La vida nos da la oportunidad de conocer nuevos caminos, personas, canciones, cultura. Oportunidad a descubrir que nos hace ser más grande.
  3. Enseñar y Aprender. Somos voluntarios y estamos dispuestos a colaborar en cualquier actividad para la cual estamos capacitados. Enseñar, construir, jugar y curar pueden ser actividades que podemos realizar como voluntario. Sin embargo, también buscamos aprender de ellos, de sus culturas, de su simpleza, de su felicidad y sobre todo de su bondad.
  4. El amor a la tierra. Si bien la naturaleza nos brinda todo lo que necesitamos, ¿por qué no lo cuidamos? ¿por qué no hacemos de la convivencia una experiencia de vida? Vivir en armonía entre nosotros, con el resto de especies, haciendo de cada lugar un pequeño paraíso.
  5.  Podemos gritarlo, podemos cantarlo o decirlo como más nos guste. En fin, nos encanta viajar, conocer, descubrir nuevas realidades, culturas o nuevos mundos.
  6. Ser Social. La experiencia de voluntariado nos ayuda a seguir desarrollando ese instinto natural a estar con personas, a trabajar con ellas, a compartir, a relacionarnos, a ayudarnos mutuamente con el solo fin de fortalecer los lazos sociales.
  7. Cambio Social. Con nuestro accionar podemos transformar o contagiar nuestro alrededor, demostremos que si es posible un cambio social integral.
  8. Reír. Nos encanta reír y contagiar risas. Las imágenes más hermosas son la que contagian felicidad, una buena sonrisa puede calmar cualquier tormenta.
  9. No hay duda que hay una razón principal que se encuentra en el fondo de cada uno de nuestros corazones. Esencialmente somos voluntarios porque deseamos la paz del mundo y estamos dispuestos a hacer todo lo necesario para que así sea.
  10. Igualdad. Los voluntarios no ven raza, no ven colores ni religiones. Vemos personas iguales con diferentes necesidades pero con los mismos derechos. Como voluntarios, tenemos el deber de actuar.
  11. Revolución Interior. Ser voluntario nos llegó a lo más profundo de nuestro ser. Queremos seguir viendo esas caras sonriendo de gratitud, de felicidad, de alegría. Comprendemos que estamos aquí y ahora por algo, hay una razón, una revolución interior que nos mueve a actuar.

¡SOY VOLUNTARIO!

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